“Leslie Power: “Ser madre y la mayor crisis vital de una mujer: el puerperio”
Por Jenny / 20 de noviembre de 2015

Hay tanto de que hablar en torno al puerperio, lo que nos pasa al convertirnos en madres, nuestras sombras, la falta de deseo sexual ¡la vida misma! vivir la maternidad no es fácil y por ello en Mamadre.cl quisimos entrevistar a una experta, la psicóloga Leslie Power, quien además facilita círculo de mujeres y es un referente en torno a lo que las mujeres/madres vivimos en esta sociedad.

1. Es todo UN TEMA para las madres, pero pocas veces se aborda sin eufemismos. ¿Qué pasa con nuestra sexualidad como mujeres durante el puerperio?
Llevo años y años escuchando a las mujeres quejarse de no tener deseos sexuales luego de haber parido a un hijo o hija. La literatura más antigua, conservadora y formada dentro de la educación patriarcal lo confirman en textos científicos, teóricos y por parte de personal clínico y que trabaja en salud que existe una suerte de inhibición de la sexualidad hacia o para con la pareja mientras se está en puerperio. Pero a mi parecer, desde lo que veo, escucho, leo, estudio y vivo, cada mujer actúa de acuerdo a su propio ritmo, cada puerperio es distinto, algunos duran 2 años, algunas mujeres se las pasan teniendo hijos y se pasan 6 años en puerperio o más y eso no quiere decir que no tengan relaciones sexuales.
La maldita idea de la “cuarentena” tan repetida como loros por algunos obstetras y matronas es una de las palabras más absurdas que he escuchado y que pone a la mujer en el lugar de niña, donde hay otro que le indica que su cuerpo ya está listo para recibir una penetración ¿y qué pasa si tuve un parto sin muchas intervenciones, me siento muy bien, estoy encantada de la vida y después de unos días, en un abrazo cariñoso con mi pareja existe un encuentro sexual? ¿Violé una ley? No, simplemente seguí mi ritmo. Pero eso de que las mujeres sigamos nuestros propios mandatos ocurrirá el día en que de verdad hayamos realizado una verdadera revolución femenina, antes de eso, seguimos siendo esclavas.
La sexualidad en el puerperio, depende de aspectos biológicos (hormonas) y psicosociales interrelacionándose unos con otros. Sin duda alguna que si la mujer cursa una depresión post parto o un estrés post traumático por Violencia Obstétrica, la energía está puesta en la pena, tristeza, desesperanza y poco anclaje habrá en la vida y en el vínculo con el recién nacido y, por ende, no podrá relacionarse bien con nadie.
Ya ves, acá otro ejemplo de como la sexualidad de una mujer depende de muchos factores.
Las mujeres, deben dejarse llevar por sus DESEOS y no escuchar a nadie más que a su cuerpo, una mujer sana debiese estar dispuesta, tener ganas de compartir su energía femenina con su pareja y recibir la masculina (favor léase de la misma manera en caso de parejas homosexuales) ¿cómo? Como se le plazca, si es a modo aeróbico, pues que así sea, si a modo cariñoso, tierno y suave, que así sea también.
Pero no tener deseos sexuales me parece terrible, si ya han pasado algunos meses, luego de haber parido. Y es por eso que hice los Círculos de Mujeres #DespiertaBellaDurmiente, porque me duele y angustia ver a mujeres en que el deseo sexual -entiéndase el deseo sexual coital así como el deseo de estar vivas: de desear conquistar, abundancia, trabajo, amistades, desarrollar arte- está muerto. Es terrible que las mujeres sigamos calladas, reprimidas y sumisas a la espera de que seamos despertadas por el deseo y el permiso del “otro”.

2- Ginecológicamente se habla de no tener relaciones durante la cuarentena, pero esos cuarenta días parecen ser nada para muchas madres. ¿Por qué no queremos que nos toquen?
Existe una explicación que me parece bien sabia, que tiene que ver con que las mamíferas humanas madres estamos muy pendientes de la cría los primeros meses de vida: necesitamos mirar, olfatear, estar muy pegadas a nuestro recién nacido para poder conectar y sintonizar adecuadamente con sus necesidades de todo tipo para satisfacerlas de la manera más rápida y eficaz, de tal manera que el cerebro de nuestro bebé esté la mayor parte del tiempo en calma.
Existe una tendencia natural en las madres a no tolerar el llanto de nuestros hijos/as y correr a tranquilizarlos, por tanto, en los primeros meses de vida, casi podría decir que sólo tenemos ojos para nuestro hijo/a para que no le pase nada y ningún depredador se acerque a hacerle daño.
La genética humana no ha cambiado mucho en miles de años, aún mantenemos muelas del juicio y coxis, pero esto de estar pegadas a nuestros hijos/as tiene además una explicación neurológica, somos las madres las que al sostener y alimentar a nuestros bebés estructuramos el hemisferio derecho, encargado de los afectos y las relaciones sociales, es muy complejo todo, pero sí, hay algo muy primario, instintivo en no tener muchas ganas de vincularnos con nadie más que con nuestro hijo/a. Sin embargo, mirar un rato a nuestra pareja, también es bienvenido si así lo deseamos.
A los cuarenta días, a los veinte, a los cincuenta, cuando la mujer lo estime y no cuando el médico lo diga. También depende del tipo de parto que hayas tenido, a mayores intervenciones traumáticas, quizás menos deseos sexuales. Está claro que la episiotomía es una castración innnecesaria que deja a la mujer sin sentir en la parte del corte.

3- Desde tu experiencia como psicóloga, ¿nos afecta mucho a las madres el tema de la sexualidad, nos sentimos inseguras, vulneradas, es un tema para la relación de pareja?
Este es un tema en que me demoraría contestando un libro completo, pero resumiría diciendo que las mujeres hemos sido tremendamente reprimidas en nuestro poder como mujeres, somos tremendamente poderosas al tener la capacidad de menstruar, tener relaciones sexuales placenteras, tener gestaciones sanas, parir con placer y criar de manera amorosa. Sin embargo, se nos ha vendido el discurso patriarcal del castigo, parirás con dolor, menstruarás con dolor, serás esclava de tus hijos, todo lo que venga de tu cuerpo es asqueroso, sucio y feo y tendrás que trabajar en un trabajo hecho por hombres y para hombres, por tanto, ganarás menos en un mismo cargo y tendrás que cortar el vínculo con tu hijo, el apego y la leche materna.
El arquetipo de la madre sacrificada sin sexualidad de la Virgen María, nos ha hecho un flaco favor, cuando en rigor, las mujeres podemos tener sexo, criar desde el placer y luchar por nuestros derechos laborares y conciliar familia, persona y trabajo, así como poder ser bien tratadas. Las mujeres hoy en día, sufrimos mucho, se nos hace pesado el “tener que”: ser exitosa, aportar económicamente, criar, ser estupenda, inteligente, pero al mismo tiempo calladita y adecuada todo el tiempo. No hay posibilidad de ser tú, de ser quien quieres ser, libre y espontanea, tú, mujer, tal cual nacimos para ser, poderosas y libres. Antiguamente la mujer era venerada y honrada por su capacidad de dar vida, por ser sanadoras, nuestra vulva era honrada y luego se reprimió con ferocidad, existían muchas Diosas y no un solo Dios. Nos queda mucho para poder desear libres.

4- Nunca falta ese comentario medio en broma y medio en serio “cuídalo, porque si no tienen sexo va a mirar para el lado y con razón” Qué opinas sobre esto? Patriarcado? Tenemos que además de criar ocuparnos de no perder a nuestros hombres por nuestra falta de deseo?
A mi me preocupa más la falta de deseo sexual en las mujeres a que el hombre se vaya con otra, si se quiere ir con otra, que se vaya, la monogamia nunca ha existido, es una mentira más del patriarcado y se usa para intentar organizar la estructura social, para ordenar algo las leyes y el orden económico, pero la verdad es que las infidelidades son pan de cada día, está lleno de prostitutas y de casas de masajes con “happy end”, y de amigos/as con ventajas. No veo el problema, siempre y cuando sea conversado y no se mienta.
Las mentiras sostenidas por años, las máscaras y caritas de zorros y zorras, lo encuentro patético y de muy mala clase de personas, pero vuelvo a insistir, me preocupa muchísimo la falta de deseo sexual y de pulso de vida en las mujeres, eso me preocupa, me asusta escuchar comentarios, como “anoche tuve que prestar el poto” que es sencillamente ser una cosa, la cosificación del cuerpo de la mujer, una mujer cosa, sin vida, un objeto, o escuchar “a veces hay que ser muñeca de trapo” y así poder tener relaciones sexuales.
Mujeres sanas, de todas las edades anestesiadas, simulando jaquecas, diciendo amar a sus hombres, pero desde la cabeza y algunas desde el cuerpo pero ninguna desde el corazón,desde la pasión, y claro, si de niñas casi no contaron con cuerpo materno, si de niñas nunca supieron hablar de emociones, la palabra deseo es casi una chulería y decir “te amo” en algunos círculos sociales es sencillamente de lo más ordinario que hay.
Entonces, me duele, me duele ver mujeres que están paralizadas no sólo en la sexualidad sino que en todo lo que es el pulso de su vida, en sus intuiciones, que necesitan de planificar todo, de pensarlo todo una y mil veces, inseguras y que se quedan esperando cual Penélope que la vida se les pase. No hay pulso, no hay acción, es como si la acción estuviera sólo permitida para los hombres, sólo la conquista para los conquistadores, la ambición para ellos, meter goles, ellos, nosotras dormidas, a la espera de que otros nos despierten. No, ya es hora de despertar para que hagamos cosas por nosotras mismas y escuchar los mensajes de nuestro cuerpo, no por nada en México a las mujeres se nos llama seres de luz, estamos llenas de vida, y no nos la creemos, nos asustamos de nuestro poder. Alguna vez lo tuvimos, somos sabias, sanadoras, el poder está dentro de nosotras, pero se nos ha educado a sentarnos con las piernas juntitas, ser muy señoritas y sumisas, la eterna acompañante… la lechuga del asado.

5- Muchas veces en el puerperio se activan traumas relacionados con la sexualidad de la mujer ¿cómo abordarlos, qué es lo más común que has visto?
El puerperio es la crisis vital más importante de las mujeres, por eso amo trabajar con mujeres en puerperio. La crianza temprana, el estar cerca de tus hijos e hijas, va a recordar tu infancia, incluso aspectos que habías reprimido inconscientemente por lo doloroso que fueron. Y es ahí en estas etapas cuando aparecen los golpes, abandonos, abusos, soledades, adicciones, abortos, bueno, todo lo que ocurre en casi todas las familias, pero que se esconde… incluso, eso que parecía tan normal, ahora ya no lo vemos como normal y comenzamos a ponerle el nombre que le corresponde, esto alivia y va redefiniendo mi historia de vida y durante esta etapa, redefino mi identidad, transformándome en una nueva mujer. Es maravilloso ver nacer a la nueva mujer, a la sabia, a la que ahora se va a defender a si misma como nadie la defendió. A la que se va a querer mucho.

6- No tener deseos los primeros 6 meses puede pasar, pero ¿y si no regresa los primeros dos años?
¡Buscar ayuda! No es normal no tener deseos sexuales. Y también preguntarse si de verdad estás amando.

7- ¿Cómo reinventar a la pareja en el puerperio? ¿Cuál crees es el rol del hombre?
El hombre puede hacer todo, mudar, hacer camas, lavar la loza, cocinar, ir al supermercado, bañar a los niños, etc, sólo no puede dar pecho porque no tiene leche materna. En ese sentido, las parejas son dinámicas porque están constituidas por personas y las personas somos un cúmulo de recuerdos, historias, experiencias relacionales, el nacimiento de un hijo/a va a venir a sacudir el alma/mente/corazón de cada uno de los progenitores y ahí veremos como es de plástica la pareja.
“Cambia todo cambia” como dice la canción. Es de esperar que el nuevo padre pueda ser capaz de comprender que hay una nueva vida que requiere de cuidados urgentes y que él por un tiempo deberá postergarse. Cuesta en una sociedad machista que eso se entienda, una vez un hombre que acompañaba a su mujer a mi consulta me dijo: “¿Cuándo me van a devolver mis pechugas? refiriéndose a la madre que le daba pecho a su hijo de 8 meses. Bueno, una vez más nos topamos con el hombre que ve a la mujer como una cosa que le pertenece. Sin embargo, se ven nuevos hombres que van leyendo sobre necesidades del cerebro infantil y que comprenden, otros que no lo harán jamás y por ahí están los del neomachismo, esos son tremendos, esos que son los que portean, colechan y están a punto de extraerle la leche a la madre para ser ellos quienes le den la leche al hijo/a en la mamadera, es decir, un hombre que no entiende nada de nada de los derechos de los niños y niñas, ni de las necesidades del cerebro infantil, ni de lo que es un vínculo de apego, ni sobre la salud de la mujer.
8– Laura Gutman dice que es vital que la pareja sea innovadora y apele al cariño más que a la pura pasión, qué esperamos las mujeres madres en nuestras relaciones íntimas en el puerperio.
Puede ser, a mi me da igual lo que diga Laura Gutman o Perica los palotes, me importa lo que cada mujer desee y para saber lo que cada mujer desea hay que meterse cuidadosamente a navegar acompañando sutilmente el mundo interno de esa mujer. Para escribir recetas universales, puedo escribir un libro de cocina.
9- El colecho arruina a la pareja sexual ¿mito o realidad?
Pfffff, mito. Si así fuera la humanidad hubiera desaparecido.

10- Tips o consejos para las madres y por favor, también para ellos
Que se conecten con su cuerpo, con el poder de ser mujer, ser mujer es precioso, que ambos lean sobre necesidades del cerebro infantil, puerperio, patriarcado, apego, neurociencias, esas son palabras claves y que las mujeres asistan a Círculos de Mujeres, es una experiencia en extremo necesaria, cuando lleguemos al millonésimo Círculo, al decir, de Jean Shinoda, la tierra va a pulsar distinto.

Esta es la entrevista que Jenny Bruna de Mamadre me hizo hace algunos días, dejo link

para que puedan visitar su sitio entrevista

Y en Facebook las encuentran por Mamadre.

Muchas muchas gracias!