optimismo

Hace un tiempo una conocida marca comercial lanzó una campaña publicitaria en que cuestionaba el hecho de relacionar el “ser niña” con la debilidad. ¿En que momento hacer algo “como una niña” se transformó en un insulto?. Hoy me llegó por correo de nuevo esa campaña y me hizo más sentido que nunca. (comparto el link del video más abajo)

El motivo por el que me hizo sentido es porque tú, Antonia, eres niña. Y eso es un factor protector. Está demostrado que los porcentajes de mortalidad son mayores para el sexo masculino que para el femenino a similares rangos de edad gestacional en el caso de parto prematuros extremos. Es decir cuando nazcas, el sólo hecho de que seas mujer, ya te estará protegiendo.

Hoy cumples 25 semanas dentro de tu madre, y tu crecimiento y la producción de liquido amniotico siguen imparables. Tanto así que resulta imposible no ser optimista. Estás dos semanas que ya has ganado in utero tienen un valor imposible de describir, y así será con cada uno de los días y semanas que sigas sumando.

Por otro lado es un desafío que seas una niña, porque eso me invita a seguir luchando a mi, y a un montón de personas que vienen alzando la voz incluso antes de que yo naciera, por reivindindicar derechos básicos de ustedes las mujeres.

Vas a nacer en un país donde la violencia de género está a la orden del día, todas las semanas nos enteramos al menos de un femicidio. Llegas a un país en donde a un hombre que trabaja en tu mismo puesto le pagarán un 30% más que a tí, y sólo porque tu eres mujer.

Las aseguradoras de salud te harán creer que existen mujeres con y sin útero, te castigarán con planes carísimos, pero igualmente te mandarán una carta deseándote lo mejor para el día de la mujer. Así funciona la hipocresía del patriarcado, esa que hoy castiga a las mujeres a diario.

Pero sigo optimista, porque tu y todas tus congéneres, tienen el poder de cambiar la cosas, guardan el secreto de la vida, y en general la sociedad cada vez toma más conciencia de todos esto. Personalmente, no he visto nunca a nadie tan fuerte como una mujer, y tu en estas dos semanas has hecho gala de eso que las caracteriza.

Seguimos optimistas hija, y tu madre como un roble. Te dejo abajo algo que me compartieron desde miles de kilómetros de distancia, y que escribió Howard Zinn, un historiador estadounidense, sobre los optimistas.

“Los optimistas no son necesariamente unos risueños despistados, cantando tiernamente en la penumbra de nuestros tiempos. Tener esperanza en la adversidad no es una simple necedad romántica. Se fundamenta en que la historia de la humanidad no se basa solamente en la crueldad, sino también en la compasión, el sacrificio, el valor y la generosidad.

Lo que decidamos enfatizar en esta sinuosa historia determinará nuestras vidas. Si solamente vemos lo peor, se derrumba nuestra capacidad de actuar. El recordar tiempos y lugares, y son muchos, donde la gente se ha comportado dignamente, nos da la voluntad de actuar, y por lo menos la posibilidad de mover este mundo peonza hacia un rumbo diferente. Y si actuamos, aunque sea un poco, no tenemos que esperar un espléndido futuro utópico. El futuro es una sucesión infinita de presentes, y vivir hoy tal como creemos que la gente debe vivir, en desafío total ante el mal que nos rodea, es en sí una victoria extraordinaria”.

Te amamos.