La crianza no es con apego

Todo mamífero humano nace inteligente, con capacidad para apegarse a otro y para amar. Mientras nos gestamos en el vientre de nuestra madre, las ideas, creencias y estilos culturales comienzan a impactar nuestro desarrollo cerebral.

El mamífero humano recién nacido está listo para apegarse y sobrevivir, para lo cual contará con una madre o “cuidador principal”, quien va a satisfacer las necesidades de vida de este nuevo hijo según la cultura en que se encuentra y desde la propia conflictiva psicológica. De esta manera, cada madre, padre o cuidador principal (nana, abuela, vecina) dará respuesta a las necesidades del niño al que cuida y “ama” desde su propia historia de vida.

El niño necesita del adulto o cuidador principal para que le devuelva el equilibrio perdido cada vez que entra en estrés (hambre, sed, miedo, pena, angustia, ansiedades, dolores, enfermedades). Se espera que el adulto sea sensible, capaz de sintonizar rápido con las necesidades de su hijo, de tal manera que pueda responder adecuadamente al estrés del niño. Mientras más atingentes sean las respuestas por parte del cuidador principal, el cerebro del niño estará menos expuesto a la hormona del cortisol (estrés) y crecerá con sensaciones más plenas en su cerebro. Si un niño llora poco los primeros años de vida, guardará en su memoria implícita (cerebro) más sensaciones de placer que de displacer, lo que le hará una persona más calmada, segura y confiada. Ese hijo con apego seguro será una persona que difícilmente se sentirá cómoda con el maltrato y los abusos.

Lo que me interesa mostrar es que somos los padres los que tenemos el poder de organizar o desorganizar el cerebro de nuestros hijos, darles seguridad o inseguridad, etc.; tal como ya varios especialistas en cerebro infantil lo han expresado: “los padres somos los arquitectos del cerebro de nuestros hijos”, “la madre moldea el hemisferio derecho durante el primer año de vida” (D. Siegel; A. Schore).

La lactancia prolongada, el colecho (compartir el lecho o la habitación), la crianza en brazos -conductas propias de la humanidad y que hoy en día se están rescatando- NO garantizan el apego seguro, pero sí lo fomentan; simplemente porque se permanece más tiempo “pegado” al hijo, lo que sirve para sintonizar mejor con sus necesidades y prestarles una rápida atención. Lo que ayuda a dar respuestas adecuadas a los hijos es que los padres (o figuras de apego central) tengan conciencia de su propia historia de vida y de crianza recibida, comprendan el funcionamiento del cerebro infantil en desarrollo y que el tiempo que dedican a sus hijos sea de calidad y en cantidad.

 

El problema es que el tipo de respuesta (conductas) que despliega la madre, padre o cuidador principal está teñido, para bien o para mal, por la cultura en que vivimos y los modelos de crianza recibidos. De esta manera, hay quienes han crecido valorando el trabajo y la producción, cuyos padres les enseñaron que no hay tiempo para llorar, que hay que seguir trabajando, que “la vida es dura”. Ese padre o madre, cuando su hijo llore o manifieste algún estrés, y si no se ha tomado el tiempo para analizar su cerebro ni el de su hijo, es muy probable que repita el estilo de crianza recibido; y como está trabajando mucho, acepte con gusto cualquier libro que ofrezca la “receta” o “método” que permita que su hijo sea independiente lo antes posible y aprenda a no pedir ayuda y a no contar con nadie para resolver sus problemas. Este tipo de padres preferirá todo libro que muestre al niño como un ser “manejable”, “disciplinable” o “controlable”. Para ellos, mientras su hijo “menos pida”, “moleste”, “le permita dormir”; en resumen, sea independiente en la etapa de máxima dependencia neurológica lograrán que libros como “Duérmete Niño” -un maltrato a los niños- se conviertan en “best sellers”.

Entonces, ¿lactancia prolongada, brazos, colecho, aseguran un apego seguro? NO. Pero lo fomenta. Hay cuidadores principales que pueden dar dos años de pecho, dormir con sus hijos y llevarlos en brazos y fulares, pero la manera de responder a las necesidades de sus niños no son las adecuadas.  Por ejemplo uan madre con depresión postparto no tratada (y principalmente no hablada con alguien entendido en mujeres o puerperio) afecta el desarrollo cerebral del niño, a través del vínculo de apego que se establece con el hijo. Por tanto, la personalidad de la figura de apego (madre u otro) y su salud mental son claves para el establecimiento de un estilo relacional de apego.

El apego se da siempre, es inherente al ser humano, el ser humano siempre lo busca. Es el tipo de vínculo de apego y las respuestas que damos los padres lo que varía. Nuestros hijos se apegan a nosotros su padres, hagamos lo que hagamos (golpes, castigos, abrazos, besos, palabras, cercanía, lejanías, etc.) Siempre hay apego. Pero no siempre es un “buen” apego, este puede ser inseguro, evitativo, desorganizado o seguro. Sólo alrededor del 60% de los niños crecen con apegos seguros y recordemos que  Unicef en Chile demostró que el 70% de los niños recibe algún tipo de mal trato.

Por lo tanto, es fundamental la cercanía con nuestros hijos, y el tiempo que estamos junto a ellos es clave para reconocer sus estados de felicidad y de angustia; sus fiebres; sus crecimientos; caídas y logros; sus olores; pero además necesitamos estar cerca de nuestros propios estados emocionales.

Algunas personas hablan de crianza con apego para referirse a la importancia de criar de manera respetuosa, respetando los ritmos del desarrollo madurativo de nuestros hijos, evitando proyectar nuestros propios conflictos en ellos, ya que mientras menos sombras reciban por parte nuestra, más luz les llegará y mejor crecerán.

Leslie Power

Psicóloga Clínica, mamá de cuatro.

www.revoluciondelamor.cl

@powerlesliecl

Publicado por lesliepower

Psicóloga Clínica pacientes adultos. Motivada por dar a conocer las evidencias empíricas en lenguaje simple para cambiar la manera de relacionarnos desde el parto, la crianza... Es urgente una revolución si queremos vivir mejor.

51 comentarios sobre “La crianza no es con apego

  1. Absoluta/ de acuerdo, coherente, claro. Somos total/ responsables de nuestros hijos…no soy infalible pero con paciencia y amor doy lo mejor de Mi… Mama de Juanita.. A 20 dias de cumplir 4 años…. Los 4 años y 9 meses mas hermosos y maravillosos de mi vida…

  2. Leslie, que bien plasmado queda en tu escrito lo que la naturaleza- ahora corroborado por las neurociencias- nos ha mostrado siempre a los mamíferos humanos, la importancia de un apego seguro, de cuidar y proteger a nuestras crías atendiendo oportunamente a sus necesidades. Lamentablemente este sistema intenta alejarnos de este deseo implacable de proteger a nuestros niños y niñas, ofreciéndonos aparentes soluciones para volver a producir, es difícil, muchos lo hacen por diferentes motivos, y ahí también entra en juego nuestra historia con todos sus matices.
    Personalmente me toca tomar decisiones ahora, mi hija tiene 4 meses, sé que necesita mi presencia y no sólo de calidad, así es que opto por ella, mil veces, yo me puedo adaptar, ella no.
    Saludos colega

      1. Maravilloso, felicidades por tu embarazo!!!!, jaja sí las ideas andan volando en el embarazo y es difícil concentrarse, mayor valor aún para tu trabajo.
        Un abrazo lleno de buenas energías

  3. Pues no se nota que te cueste «producir» textos. Te diría que este texto es el menos «sentimental» que he leído de tu pero con un nivel de claridad bárbaro! Muy bueno!
    Un abrazo!

  4. Leslie me encantó! Afortunadamente «lo normal» (colecho, porteo, lactancia) está volviendo a florecer…pero quedan muchas murallas aún por derribar, muchos mitos, muchos «best seller» dando vueltas…es larga la tarea pero existen personas como tú que aportan un grano de arena por una «revolución del amor»

  5. HERMOSO ARTICULO, TENGO UNA BEBITA DE 10 MESES, Y ESTAMOS MUY CONECTADAS, AUN LE DOY PECHO, Y TB DUERME EN LA PIEZA EN SU CUNA, AMO ESTAR CERCA DE ELLA Y SE NOTA QUE ES UNA NIÑITA FELIZ…

  6. Gracias por tu texto!

    Yo tengo una peque de 16 meses. Al principio lo pase mal, lo que sentía y lo que mi instinto me decía que hiciera iba totalmente en contra de lo que todos me decían: pediatra, enfermera, amigos…no le cojas tanto en brazos, que se acostumbre al cuco y a entretenerse solo, que se acostumbre a dormirse solo en la cuna/cuco, el paseo en carro no en brazos, pecho a demanda pero no antes de 3horas…tantas cosas que entre que eres primeriza y que emocionalemente tras el parto estás más sensible, insegura, con miedo a no hacerlo bien….menos mal que con el apoyo de mi marido que piensa y siente como yo: respetar a bebe en todo momento y darle todo el cariño, amor, apego que necesite, al final me escuche a mi y me dejé llevar por lo que sentía.
    Poco a poco he ido leyendo a mas personas como tu que comparten su experiencia y sentimientos en torno a la crianza y que tanto ayuda a las que como yo buscábamos algo que nos ayudara a reafirmarme, sentirme comprendida, que no somos tan raros en la forma de criar (ya que para nosotros como vivimos es lo más natural).
    Cambiamos de pediatra y con los amigos pues ha cambiado al relacion, pero para nosotros lo primero la peque que es la que más nos necesita. Una lástima que la gente que queremos no siempre lo vea y lo comparta, o al menos nos apoye.
    Ojalá poco a poco la gente se vaya concienciando y sensibilizando con los niños, que son lo más importante.
    Colechamos, aun mantengo la lactancia (hasta que ella quiera), y los brazos el mejor sitio donde estar. Resultado: es una niña feliz, tranquila, muy despierta y activa.
    Gracias!

  7. La mala informacion sobre lactancia y apego es manejada deacuerdo a la experiencia de cada madre. En mi caso mi familia me dice no la abrazes mucho porque se acostumbra a los brazos. Mi suegra pola en el portabebe, si sale lleba tu portabebe a todos lados. Y la verdad creo que quieren que mi bebe crezca como criaron ellas a sus hijos. Todos opinan, pero la verdad yo prefieron abrazar a mi nena y dormir con ella todas las noches.

  8. a mi me dijeron lo típico con mi primer hijo y ahora me da pena ver lo que nos perdimos. Con mi segunda hija lo mismo, q era una tirana, que me manipulaba, q era una pequeña Hitler hasta que los mandé a la … ahí mismo, di pecho hasta sus 2 años (tiene 2 años y medio) aún dormidos juntas, pegaditas, el coche lo guardé y anda en brazos, bueno ahora anda en triciclo o a pie, pero no le niego mis brazos, la lleno de besos y al que no le guste no mire. He escuchado comentarios como que mi matrimonio se fue a las pailas por dedicarle tanto tiempo a la niña «los hombres se cansan de eso, lo descuidaste, por eso se fue con otra», o sea los deseos del macho alfa primero? y por qué no me lo conversó? atravesé una depre post parto en que no quería tener relaciones y claro, yo fui la q «no regó la plantita». También de retrasarle el control de esfínteres, empezamos hace poco porque no quiso ponerse pañales y ha hecho bien, igual a veces se le olvida, pero a que niño no. Ahora estoy sola, pero más tranquila y cuando ayer recibo el informe de mi hija del jardín dice: «presenta un muy buen desarrollo y madurez para su edad. Es alegre, muy afectiva y cariñosa con las tías y sus compañeros. Es líder siempre en los juegos de rol y siempre manifiesta actitudes positivas» pienso que no me equivoqué en la forma de criarla
    saludos, leslie

  9. Muy buen artículo Leslie. La comprensión de esto es que me ha llevado a optar por hablar de «crianza respetuosa» en vez de «crianza con apego».
    Muchas gracias! lo comparto y difundo!

  10. Hola Leslie, me gustó mucho tu artículo. Soy psicóloga también, pero no he sido mamá aún, aunque sí deseo serlo en poco tiempo más y, en relación a esto, me llamó la atención lo que dices respecto de estar atentas a nuestros propios estados emocionales. Yo siento bastante temor de repetir patrones de violencia verbal y psicológica, presentes en mi infancia y adolescencia, así como de una crianza muy lejana al respeto y la validación de mis emociones. Llevo un buen tiempo en mi desarrollo personal y en mi formación como terapeuta, trabajando el contacto con mis emociones y el desarrollo de una mayor conciencia de los mandatos y construcciones sociales que sigo por haberlos aprendido desde pequeña, pero no dejo de preguntarme si será suficiente este camino…

    Gracias por tu trabajo!

  11. Bueno después de 22 años me dijeron » estoy confundido vamos a separarnos» y es en esa historia que se me criticó muchísimo la forma de criar a mis hijos, y eso duele mucho…te hace plantear y replantear… fuiste buena, fuiste mala madre….
    Leer este artículo y todos los comentarios agregados . en verdad mujeres : fue sanador, re bueno!!

  12. Me gusta mucho el escrito y los comentarios siguientes. Yo puedo decir que con mi 1er hijo, (ahora ya tiene 7 años) me dejé llevar mucho por el pediatra y lo que la sociedad espera, sobretodo los primeros años. Tenía otras mamás que me decían, sigue tu instinto, pero como bien dice una mamá que he leido más arriba, entre que eres primeriza, inexperta, tienes miedo de hacerlo mal y yo estaba muy sola, fue una época que que «no tenía instinto!!», estaba perdida, insegura….. com mi hija, que ahora tiene 14 meses, ha sido muy distinto todo. Todo ha sido llevado con más naturalidad. Es lo que saco de bueno de la experiencia que tuve con el primero, a parte que con ella, me sentí muy acompañada, que es primordial para la seguridad de la madre y por tanto de la bebé.

    1. Si nos educaran desde chicas a seguir nuestros deseos, instintos, sensaciones y a no cumplir los mandatos y deseos de otros, ser primeriza, nunca sería un impedimento para hacer lo que uno sabe está bien para ti y tu hijo.

  13. Me encantó tu articulo. Yo soy madre de una niña de 21 meses que aun toma pecho, duerme con nosotros y es porteada con fular. Yo he tenido la gran «suerte» de ser desde pequeña una rebelde, tan pero tan rebelde que, en los años, he podido elaborar muchas muchas veces la relaciones con mis padres, sobre todo con mi madre. Esto`ha pasado en momentos de mi vida donde finalmente decidí crecer y no sacar mas en cara nada a mis padres, solo tratè de entender su «errores» y lo bueno fuè que al momento de quedar embarazada estaba pronta emocionalmente para enfrentarlo todo. Todo, desde el parto en casa, a la lactancia, a la crianza respetuosa. Eso no se si fuè suerte o necesidad de enfrentar mis dolores, pero ahora se que a mi hija no le pasará lo que me pasó a mi. Ella será ella misma. Libre de ser quien es, porque nuestra crianza será respetuosa de su persona.

  14. No sé por qué le das esa connotación negativa a la disciplina en los niños, y en enseñarles a dormir. Los niños que aprenden a manejar sus emociones y a calmarse, son niños más tranquilos, menos ansiosos y se comportan bien. Poner límites a los niños es también amor.

  15. entonces necesito ayuda profesional… ;( la forma en qe me criaron a mi fue km lo hacian la mayoria de los padres qe trabajaban y qe no pasaban mayor tiempo en ksa, golpeandome cuando hacia «embarradas» y maltratandome verbalmente x todo, cuando llegaban yo teniendo 12 años tenia qe tener la ksa soplada, me obligaban a ir a la iglesia sin yo kerer hacerlo. Ahora tengo 24 años y una hermosa hija de 2 añitos y 5 meses, es mi vida, la amo con todo mo corazon… pero me detesto cuando pierdo tan rapido la pasciencia con ella, kiero no reconocerlo pero hasta la he maltratado verbalmente y fisicamente unos palmasos en el pañal, aunqe mxas veces me he puesto a llorar con ella despues, arrepentida de haberlo echo… mi hijita aun toma pecho, duerme conmigo en nuestra cama (de ella y mia), no va al jardin x qe yo no trabajo, pero si estudio…derepente ando demasiado irritable con todo y km ella es kien esta conmigo, no la pesco cuando llora, cuando me pide tetita… no me gusta ser asi con ella.. qe puedo hacer?????

  16. Lesli: a mi me pasa en algunas oportuidades que mi pequeeña (dos años 5 meses) llora al dormir, porque quiere que nos quedemos con ella….yo le canto una canción y ella supera su llanto, pero en otras, sobre todo cuando no se queda dormida conmigo llora y se queda dormida entre lagrimas…. me quedó dando vuelta el articulo que habla justamente del llanto pero del lactante, ella ya esta en otra etapa. Que podrá ser?

  17. Hola. Me gustó mucho tu post. Yo tengo dos hijos, de 4 y 2 años. Yo trabajo, porque quiero, porque me gusta y porque tengo necesidad. Mis hijos van a la guardería desde los 4 meses, tengo horario especial y salgo más temprano que el resto de mis compañeros. Aún así, los crío con respeto y amor, trato de responder a sus necesidades lo mejor posible, sí, a veces me desespero, a veces grito aunque intento hacerlo lo menos posible. Les di leche materna a ambos hasta el primer año al primero y la segunda hasta la fecha, aún trabajando. El colecho no es 100%, a veces se pasan a mi cama, a veces se duermen en su cuarto. No se duermen solos todavía, los tenemos que acompañar. Es que creo que se ha vuelto un poco una guerra entre «mamás naturales» vs. «resto de las mamás». Y para ser «mamá natural» parece que tienes que seguir una serie de pasos estrictamente: parir en casa, lactancia prolongada, crianza en brazos, quedarse en casa, no tomar leche de vaca, etc. etc. Creo que hay muchas formas de criar de manera respetuosa y también creo que la sociedad no apoya a las madres y que está equivocado y necesitamos replantear el modelo social y económico, pero hay muchas formas de hacerlo. Debemos apoyarnos y respetarnos más y criticarnos menos. Y no debemos creer que hacer las cosas de una u otra forma nos hace mejores o peores madres.

  18. Excelente,mas realmente no puede ser esto.Y que dificultad para los que queremos hacer lo correcto,lo justo,lo natural pq hay una violencia psicologica fuerte en la sociedad y las familias encontra de los padres que creemos en estas verdades. Cuanto me gustaria conversar un buen rato con un o una profesional que se especialece en este tema. He sufrido y sigo sufriendo. Persecusiones por esto.

    se especialice en este tema!!!!!Vuanyo he sufrid
    o

  19. Ciertamente real. He visto las dos caras del apego. Mi ex suegra contaba como chiste que dejaba a su hijo llorar por horas en la cama porque era insoportable y nada lo callaba, cuando era más grande le decía hijo del demonio porque se comportaba muy mal y era desordenado . Y así sucesivamente termino criando un hijo maltratador que me agredio durante mi embarazo y después de tener a mi bebe, nunca entendí el transfondo de esto, solo ahor que soy madre lo puedo ver con otra mirada y darme cuenta del daño que se hace a los hijo al no cubrir sus necesidades. Ciertamente ahora el hijo de mi ex suegra trata de ser un padre responsable que aparece cada cierto tiempo tratando de ser papa y manifestando querer llevarse a mi hija porque es su derecho, el cual bajo ninguna circunstancia lo dejo porque sé que mi hija no Confía en él y no hay apego de ninguna forma ya que lo desconoce y él ni nadie de su familia logra satisfacer sus necesidades ya que jamás estuvieron antes ni después. Aprendí que ser sobreprotectora no es malo, es fantástico, ya que mi hija por más cariño y amor que le entregue y más veces que corra a socorrer su llanto, la hace sentir segura la próxima vez y no me pide ayuda lo hace solita sonríe y me dice mama, (como diciéndome mira mama lo realice sola) eso es inpagable!!

  20. No soy psicóloga, soy enfermera, estudié un poco d comportamiento y psicología infantil, mi forma d crianza fue mixta, mamá alguna vez trabajó fuera d casa y otras recuerdo tardes muy divertidas, hasta los 8 Años en k tuve una hermanita, a esa hermanita no le tocó nada d apego materno puesto k ya ambos padres trabajaban y a mi me.tocó hacerle d mamá en casa, 25 Años despues ella si es psicóloga y siempre le digo k hechando a perder se aprende jeje, ahora yo tengo 3 hij@s (9,5 y 10meses) la mayor creció con muchos cuidados, sobre protección, colecho, brazos y mucho amor, aun k tambien con disciplina, guardería puesto k trabajo en hospitales, y es una niña independiente, si un poco insegura (o es la edad) pero muy amorosa, atenta, servicial y se desvive por ayudarme, la segunda d 5 años creció con dificultades desde la.gestación, problemas emocionales, economicos y d organización, poco tiempo d lactancia, no hubo colecho, comidas procesadas, Guarderia por necesidad y kinder a muy temprana edad. mi niña es rebelde, tuvo problemas d lenguaje, no colabora en casa, tiene problemas d conducta y con la autoridad, la amo mucho, pero me.doy cuenta lo mal k lo he hecho con ella, no se como remediarlo y con mi pequeño varôn d 10 meses me he propuesto ser lo mas natural posible, crianza en brazos, colecho, lactancia prolongada, no llantos, guardería 1 o 2 horas a la semana cambie d turno en el trabajo para pasar mas tiempo en casa, comidas caseras, mas parques y menos tv. Siento k estoy haciendo experimentos con mis hij@s jeje, solo el futuro me dira k tan bien o mal o hice con cada uno en la forma d crianza y mi psicóloga (mi hermanija) se encarga d documentar el desarrollo d cada uno d acuerdo a su crianza jeje

  21. Acabo de llegar a tu artículo y he sintonizado de inmediato con él. Es una cuestión que llevo tiempo dando vueltas. Los hijos ya vienen preparados para «apegarse» a lo que sea: madre o quien esté a su lado más tiempo. Aquel o aquella que le ayude a satisfacer sus necesidades. Otra cuestión es cómo de estable es ese apego. Así pues, como dices, no somos los padres -ni las madres-, las que permitimos que se produzca el apego, sino que facilitamos que éste sea sano. Porque ya venimos preparados para apegarnos. De nuevo, una vuelta de tuerca que nos ayuda a evitar protagonismos vacuos y pone la confianza en los bebés y niños. ¡Gracias Leslie!

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