El impacto que tiene LA MATERNIDAD sobre el desarrollo humano.

 

Hoy ha sido interesante. Nos levantamos temprano, tomamos el desayuno en la cocina con huevitos de chocolates y escuché el programa de radio, donde entrevistaron a la gran psicóloga infanto juvenil Rosa Jové, quien vive escribiendo acerca de algo simple: si los niñ@s lloran, es porque lo están pasando mal, son inmaduros y  nosotr@s sus padres somos los que debemos ayudarles a comprender lo que les sucede con tiempo, paciencia y lenguaje.  http://www.cooperativa.cl/sicologa-entrego-consejos-para-evitar-las-pataletas-de-los-ninos/prontus_nots/2012-04-08/102714.html
Ocupé un rato Twitter para hacer una analogía entre el conejito de pascua, la fertilidad y la necesidad de apoyo a las nuevas m(p)arentalidades, a través de políticas públicas de conciliación real trabajo/crianza. Para mi felicidad, much@s se unieron, lo que significa que esto de querer criar respetuosamente ha tenido su impacto. Continúe limpiando la cocina feliz.
Ahora, mi hija mayor estudia, mi marido y los hij@s hombres han salido a caminar con la pelota y yo, decido leer a Casilda.
Los libros de Casilda Rodrigañez (bióloga española) no los venden en Chile. Los encargué y desde hace tres años, son parte de la decoración de mi pieza. Me van acompañando por la cocina, la sala, mi escritorio, consulta, etc. Es decir, es lectura imprescindible para poder comprender desde la biología, medicina, sociología, psiquiatría, neurología, psicología y antropología, el impacto que tiene LA MATERNIDAD sobre el desarrollo humano.
Me es gratificante leerla. Es clara, profunda y tiene una capacidad de recopilar a los científicos que están en la cresta de la ola en estos temas. Llena de citas, regala bibliografía generosa, tan generosa que en su sitio pueden encontrar casi todo de ella.https://sites.google.com/site/casildarodriganez/
Al tiempo que es un placer leerla, también una se llega a retorcer del dolor, al encontrarse con varias páginas que muestran la peor de las catástrofes humanas, y para eso cita a Victoria Sau, diciendo “no hemos salido de madres”, al perder la conexión con la maternidad, dejarla en el olvido, prestar los cuerpos de las mujeres al servicio del orden patriarcal y relegar a los niñ@s.
La catástrofe para mí y Marta Montaldo- chilena, parvularia y ex dueña de salas cunas, quien junto a mujeres psicoanalistas estudian las necesidades del mundo infantil, como las tremendas y dañinas angustias que viven los pequeños en las salas cunas lejos de sus madres o figuras de apego, lo cual explica muy bien en su libro “¿Dónde estás Mamá?”– es haber entregado nuestros cuerpos, luego del parto, rápidamente al sistema productivo, dejando obligadas (y también creyéndonos un poco el cuento de la “libertad sexual”) a nuestr@s recién nacidos en una institución, quedando junto a siete lactantes más al cuidado de una mujer.
Desde ahí, la génesis de seres humanos tristes, sumisos, obedientes, que dejan de lado el placer, o que NUNCA experimentaron estar en brazos, succionar pecho y tragar leche materna. Y es de ese modo que se entregan, cuales esclavos, al orden jerárquico de unos sobre otr@s. El recién nacido en la sala cuna, entiende rápidamente que si su llanto no es atendido, no vale la pena llorar y calla. Tal como calla el adulto desesperanzado de todo cambio social. Así mismo, el lactante que entiende que si por la noche llora y nadie acude a su angustia, mejor no llorar. No cuentan con nadie y, por lo tanto, «que la humanidad, luego, no espere contar conmigo». La empatía comienza en el lugar del parto y los primeros años de vida, y la aprendemos del trato que nos brindan papá y mamá.
En mis palabras, pero siguiendo a la gran Casilda: si las madres no hemos comprendido que nuestra satisfacción es satisfacer a nuestr@s hij@s, entregándoles: abrazos, cuerpo, pechos, leche, amor, besos, palabras, sostén, cercanía; y de lo contrario, desde el parto, nos separamos de nuestr@s recién nacid@s, ell@s no experimentarán placer, calma, seguridad, apego y placer. No restaurarán su estado embrionario perdido, introduciéndose estrés (Cortisol) en ese pequeño cerebro inmaduro, que sólo crece de manera adecuada en contacto con la figura de apego central.
Asimismo, Casilda Rodrigañez dice: Por eso, la líbido, el deseo de la mujer es tener a la criatura apegada contra sí, y el deseo de la criatura es mamar y no sólo para ingerir leche, sino para estimular el vago, relajarse, y sentir el gusto y el bienestar humano” (pg. 133  La Sexualidad y el Funcionamiento de la Dominación, para entender el origen del malestar humano.)
La buena noticia: ¡internet! y la información. Esa que no sale mucho en los noticieros y vuela por las redes de mujeres y hombres conectados con las neurociencias y con el sentido común.
Ofrecer cuerpo, dar pecho, leche materna, amparo, cercanía, es muy importante. No me lo discutan a mí, que yo sólo repito como lora lo que leo, estudio y vivencio con mis hij@s y con mis pacientes en la consulta. Sin embargo, si la madre o padre (siempre hablo más de la madre, simplemente, porque de ella emana leche, desde que la humanidad existe) no está lo suficientemente bien conectada con su mundo interno, con sus heridas y su pasado, con la relación con su propia madre, con su sexualidad de mujer, y además está sola, es difícil que pueda generar un buen vínculo de apego, un buen contacto. Es decir, hay madres que dan pecho mucho tiempo y eso no las convierte en adecuadas sintonizadoras de las necesidades de los hij@s.
 
Para eso se necesita más que pecho. Se requiere estar CONECTADA, sintonizada con las propias necesidades no satisfechas de niña y de recién nacida, y desde ahí saber diferenciar entre lo que mi hij@ necesita para su desarrollo y lo que, yo como madre/mujer, necesito para mí. Es decir, no SOMBREAR al hij@ con la sombra que da nuestro cuerpo histórico y dejar que la propia luz de ell@s brille.
Lo anterior implica dejar de lado nuestras propias necesidades de mujeres modernas, para satisfacer las necesidades del neonato, que hoy nace con las mismas exigencias del recién nacido de siempre. Calma, evita estimular su sistema de defensa o alerta cuando se encuentra separado de la madre (miedo, estrés, cortisol) y activa su sistema de nutrición o crecimiento, que se da en compañía de la ésta, satisfaciendo sus necesidades y secretando en su cerebro hormonas sanas para el crecimiento. Recomiendo ver videos de Nils Bergman http://www.youtube.com/watch?v=dnjxfHuot6c
Por esto en etapa de crianza es tan importante no estar solas, contar con ayuda, con círculos de mujeres y grupos de crianza. Es necesario que cada municipio se encargue de no dejar solas a las mujeres que atraviesan el puerperio y que los sistemas de salud entiendan que es crucial la cobertura para psicoterapia. Es fundamental que los funcionarios de la salud sean éticos y digan la verdad, devolviendo a las mujeres el parto y retiren el negocio que han hecho con nuestros cuerpos y los de nuestros mamíferos humanos. Es esencial que la sociedad sepa que llevar a cabo la maternidad y paternidad no es nada fácil, aunque sea una actividad propia de lo humano. Cuidado, que con el recién nacido que llora en brazo, lloran también las heridas de la etapa de amor primario en los primeros años de vida (Primary Love, The Basic Fault de Michael Balint) de la madre y por qué no decirlo, también las del padre. Sólo que éste al salir campo fuera, sublima o esconde a veces más fácil.
La crianza de un ser humano es COMPLEJA y no basta con decir «somos pro vida» las primeras 12 semanas, que ahí con suerte la madre, nauseosa, da cuenta de un potencial de vida humana. La vida del sujeto, es mucho más que noticia de embarazo. Dura alrededor de 80 años y esperamos sea vivida de manera digna. Un hijo en un cuerpo de una mujer que no lo desea, no tiene buen pronóstico de salud. Pero podemos ser verdaderamente provida y generar instancias de ayuda real a la m(p)aternidad… ¡uf qué falta para eso!
Michel Odent, gran obstetra y científico, en su último libro “El Nacimiento en la Era del Plástico” se pregunta ¿qué va a pasar con la humanidad? si cada día hay menos partos vaginales, o sea menos eyecciones de oxitocina (hormona del amor) y por lo tanto, menos vinculaciones amorosas, menos socialización, menos lactancias, menor cantidad de relaciones sexuales y así, menos hormona del amor ¿Qué nos está pasando? ¿cada día nos importa menos el otr@? Para mí, el ciclo de abandonos que estamos viviendo es indigno. Así estamos partiendo la vida y de la misma forma la estamos terminamos: en una INSTITUCIÓN, lejos de quienes nos “debieron” o no “pudieron” amarnos.
La buena noticia es ella, Casilda, quien es optimista. De sus libros se desprende que podemos recuperar a la madre y sus naturales deseos y satisfacciones, mientras las mujeres y los hombres reconozcamos los ciclos hormonales, reproductivos y sexuales de la mujer, así como los productivos.
Leslie Power
Psicóloga Clínica
Para reflexionar:
“La recuperación de la maternidad por un lado puede parecer una cosa muy difícil y lejana, pero por otro, puede ser fácil e inmediata, puesto que está ahí, pertenece a nuestra condición humana.  Implica dos cosas también aparentemente difíciles: la recuperación de la sexualidad femenina, y la recuperación de las relaciones armónicas entre hombres y mujeres (pues no hay otro modo de recuperar la maternidad).  Pero ambas están latentes: todo el mundo prefiere, muchos hombres también, las relaciones armónicas a las relaciones de dominio; y todas las mujeres preferirían disfrutar de la maternidad en vez de padecerla, si supieran que ello es posible. Por eso, desde mi punto de vista, no es tan difícil recuperar la maternidad. En nuestra sociedad no solo hay una castración cultural, también hay una latencia irreductible, con una fuerza impresionante, que explica los continuos y enormes esfuerzos, las elaboradas estrategias de represión que implementa la nueva dominación para contenerla.  Por eso pienso que en realidad es muy fácil; por nuestra parte no tenemos que diseñar estrategia alguna, sólo  explicar la verdad de las cosas, y creo que hay mucha gente que las sabe y que está dispuesta a explicarlas. Y, por otra parte, son muy fáciles de entender; tan fáciles de entender como el documental Restoring the original paradigm de Nils Bergman,  cuya divulgación por ello ha sido objeto de un persistente sabotaje.  La dificultad es política, la política de la nueva esclavitud que intercepta la palabra; la política que utiliza, entre otras cosas,  inhibidores hormonales o relajantes musculares como armas para ejecutar el matricidio de forma invisible. No podemos olvidar que la  nueva dominación con su nueva esclavitud, no sólo es una injusticia, acompañada de muchísimo sufrimiento, para el 99,9 % de la humanidad; es un suicidio.”
Casilda Rodrigañez

Publicado por lesliepower

Psicóloga Clínica pacientes adultos. Motivada por dar a conocer las evidencias empíricas en lenguaje simple para cambiar la manera de relacionarnos desde el parto, la crianza... Es urgente una revolución si queremos vivir mejor.

6 comentarios sobre “El impacto que tiene LA MATERNIDAD sobre el desarrollo humano.

  1. No recuerdo una experiencia..tan plena y bella, como disfrutar ..amamantando a mi bebé..y «estar» con ella, hasta los tres añitos..Hoy admiro su sanidad mental, calidez humana y valentía, porque le entregué todo mi amor y cuidados..a esa personita..Hoy ya no es, ella, porque decidió ser él..y no puedo estar más orgullosa y felíz por verlo crecer..»siendo» tal cual es..

  2. Cuanto cuanto!! Cuanto amor y occitocina se pierden por ahi….sociedad despierta de una vez y vuelve a amar!! Los niños son almas puras!

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